Virgen María Madre de Dios

 

Milagro: Multiplicación de Hostias

Fiesta de la Virgen. 8 de septiembre. La iglesia está llena de muchachos: seiscientos que van a comulgar. Se ha preparado un copón lleno de hostias, que Don Bosco va a consagrar en la Misa.

Pero el sacristán se olvida de llevarlo al altar, sólo se acuerda cuando ha pasado el instante de la consagración. Ahora su distracción no tiene remedio.

¿Qué va a ocurrir, Señor? ¡Qué desilusión la de esos centenares de muchachos que pensaban comulgar!

Ellos, que no saben nada, van llegando al comulgatorio; Don Bosco tampoco sabe; abre el sagrario y sólo encuentra un pequeño copón con unas cuantas hostias. Mira bien. Nada más. Comprende que su sacristán se ha distraído.

Alza los ojos al cielo y le dice a la Virgen:

-Señora, ¿vas a dejar a tus hijos que se vuelvan en ayunas?

Coge el coponcito y empieza a dar la comunión. Y aquellas pocas hostias se multiplican, y el sacristán, impresionado, asiste al prodigio y muestra a Don Bosco, después de la misa, el copón olvidado en la sacristía.

-¿Cómo ha podido dar la comunión a todos con tan pocas hostias? ¡Es un milagro señor Don Bosco! ¡Un milagro que ha hecho usted!


-¡Bah! –dice con indiferencia-. Junto al milagro de la transustanciación que opera el sacerdote al consagrar, el de la multiplicación de las hostias es insignificante. Además, lo ha hecho María Auxiliadora.

 

              (HUGO WAST: Las aventuras de Don Bosco, 2.ª parte, cap. 2·, p. 37. Buenos Aires, 1932.)

 

Puedes leer más milagros AQUI

Puedes ver vídeos de milagros AQUI

 

 

de CatholicosOnline